TORREDELCAMPO ANTE LAS DROGAS

Programa de prevención de drogodependencias comunitario dependiente del Ayuntamiento de Torredelcampo, y la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía

viernes, 26 de junio de 2015

UNA HISTORIA DE SUPERACIÓN PERSONAL

En diciembre de 2013 y con motivo del 25 aniversario de mi Asociación, ALJAMA, se me pidió colaboración para el acto que este día se iba a celebrar. Para mí fue un orgullo que me eligieran por ser la mujer que más tiempo llevaba en la asociación sin beber (trece años y medio). La idea me gustó, porque por fin podría decirles a todos como había sido mi vida con el alcohol, pero por otro lado me daba miedo y vergüenza hablar delante de tantas personas: autoridades, compañeros de otras asociaciones, familiares, pero sobre todo sabía que me iba a costar mucho hablar delante de las dos personas que más de cerca habían sufrido mi enfermedad: mi madre y mi hermano. Esto último era a la vez lo que me echaba para adelante, contar a todos como había vivido yo mi enfermedad. Hablarles de mis sentimientos. Sabía que iba a ser duro, pero a la vez gratificante, así que me decidí. Hoy también me decido a escribirlo para vosotros, espero no decepcionaros. Esta es mi historia y así la conté aquel día:
      Buenas noches a todos. Para los que no me conozcáis, me llamo Puri y soy alcohólica.
      Os voy a contar mi historia, lo que ocurre es que es muy difícil resumir 45 años en unos folios. Más aún cuando han sido tan intensos y en los que he vivido tantas cosas.
      Mi infancia fue bonita, no tengo recuerdos malos. Mi familia era y es una familia humilde y trabajadora. Yo era la niña de la casa, porque era la más pequeña. Mi hermano, cuatro años mayor que yo, era una máquina: estudiaba (sacando las mejores notas), y a la vez trabajaba (de camarero, en la aceituna, vendimia…). Era impresionante, lo admiraba y lo admiro.
      Yo empecé a hacer lo mismo que él. La verdad es que yo también era buena estudiante y trabajadora, pero pronto se empezaría a torcer todo.
      Recuerdo mi etapa del colegio  con un sabor agridulce. Yo era una niña muy delgadita y bajita, a la que los profesores querían mucho y que siempre estaba rodeada de compañeros. Pronto me daría cuenta del motivo de tanto éxito, “mis notas”, pero a la hora de la verdad siempre estaba sola y muy acomplejada.
      Mis tonteos con el alcohol empezaron a los 16 años más o menos. Antes bebía, pero sólo los fines de semana y lo que se consideraba “normal”. Acababa de terminar una relación de dos años con un chico y tuve que buscarme otros amigos, los míos todos tenían pareja y esto me hacía sentir incomoda, pero me era muy difícil relacionarme.
      Aunque no lo parezca, siempre he sido una persona tímida, con bastantes complejos y con la autoestima muy baja. Mi arma para relacionarme en el instituto y fuera seguía siendo la misma, mis notas. Tod@s querían hacer los trabajos conmigo, pero a la hora de quedar fuera del instituto, me sentía sola, a un lado. Me costaba relacionarme, aunque yo intentaba que no se notara.
       Un día antes de salir de casa, me tome una copa. Ese día descubrí que era más valiente, simpática, animada, divertía al grupo e incluso era capaz de ligar. Así empezó todo, una copa antes de salir y luego alguna más con los amigos. Me lo pasaba genial y ellos conmigo.
       Un día me dije, si esto me sirve para relacionarme cuando salgo, también me puede servir para hablar con un profesor, para ir a la compra y no temblar a la hora de pagar, etc. El final os lo podéis imaginar. Empecé a necesitarlo para casi todo, o mejor dicho, para todo en mi día a día. El alcohol se convirtió en la ayuda que yo necesitaba y por lo tanto, la tomaba.
       Mi etapa en la universidad ya fue diferente al colegio y al instituto. Los dos primeros años fueron bien, pero a partir de ahí todo cayó en picado. El alcohol ya me acompañaba en mi bolso, sobre todo como ayuda a la hora de un examen o para hablar con algún superior. Era la única forma de calmar mis nervios y temblores de voz, o por lo menos eso pensaba yo.
       Pronto me di cuenta de que tenía un problema, pero pensé que lo podía arreglar cuando quisiera. Para entonces mis amigos ya eran otros. Todas las personas de mí alrededor empezaban a darse cuenta, pero yo negaba todo lo que me decían. Les hacía creer que estaban locos, que yo era la que estaba bien. Aunque en el fondo, sabía que no era así. TENÍA UN GRAN PROBLEMA.
       Después de estar así unos nueve años, empecé a degradarme y a encontrarme mal, ya no me servía para lo que yo quería. Vivía sólo para el alcohol. Me pasaba el día bebiendo y la noche, pensando cómo conseguir el dinero para comprar una botella, dónde comprarla (ya me conocían en todos sitios), dónde esconderla. Porque eso era otra, mi familia se convirtió en una bandada de espías, se sabían todos mis escondites. Ellos y mis amigos lo sabían TODO. Con estos últimos tampoco podía beber. Ellos sabían mi problema, pero yo era más ”lista” que ellos(o eso creía). Lo que hacía era salir de casa con alguna copa y así aguantaba más tiempo sin beber. A veces me pasaba, no encontraba cual era el límite y me tenía que quedar en casa, por supuesto BEBIDA. Cuando no, tenía otro remedio. Me llevaba una botellita en el bolso y de vez en cuando, viaje al servicio y trago. Lo que no pensé es que ahora mis amigos se habían convertido en mis enemigos. Me controlaban, se chivaban a mi hermano si salía bebida. Los odiaba. Estaba controlada por todos lados. Mi familia y mis amigos estaban en mi contra.
      Un día harta de todo, decidí que ya no quería beber más. Intenté no beber, pero me fue imposible. Descubrí que no podía dejarlo. Fue muy duro, lloraba, me maldecía por haber llegado a este punto. En definitiva, ME ODIABA. Pero todo esto de nada servía, tenía que seguir bebiendo para poder vivir. ¿Qué podía hacer? El alcohol me tenía atrapada. No lo entendía, no quería beber y bebía. No me gustaba beber y lo hacía, con la nariz tapada. ¿Qué me había pasado? Cuando me iba a la cama, juraba por lo más sagrado, que no volvería a beber, al rato me tenía que levantar y llorando, echaba un trago a la botella de ginebra, o de lo que tuviese en mi armario, para poder dormirme unas horas.
    Así fueron pasando los años. Un calvario para mí, para mi familia y para todos los que me querían. Siempre he dicho que el dolor no se puede medir, la familia lo pasa muy mal, pero os puedo asegurar que YO, también he sufrido mucho.
    En el año 1995, mi hermano decidió llevarme a un centro para drogodependientes (eso sí, yo nunca me negué a acompañarlo donde me decía, otra cosa es que estuviese convencida). El experimento no sirvió conmigo. A los dos años de estar allí me dieron el alta. Este día me acompañaron mis amigas Ana y Puri, pobrecillas que mal se lo he hecho pasar. Durante esos dos años, seguí bebiendo, de hecho cuando me dieron el alta bebía más que cuando entré. Mi hermano alucinaba, pensaba que lo mío ya no tenía arreglo. Otra desilusión más para él y para todos los que habían confiado en mí, pero mi hermano siguió luchando por mí.
     A todo esto yo seguía bebiendo. Como podéis imaginar cada vez más cantidad y cada vez me sentaba peor. Mi casa era un desastre. Todos pendientes de mí, menos mi padre. Quizá porque estaba enfermo o quizá porque delante de él no se hablaba del tema. Doy gracias porque nunca se diera cuenta.
      Fue en 1999 y tras el fallecimiento trágico y repentino de mi padre cuando vino el desastre total. Fue horroroso. Mi padre decidió por sí mismo no vivir más. Fue su decisión, pero para los demás fue difícil de asumir. Desde ese momento ya no me separaba de mi botella. Sólo estaba ella en mi mundo. Incluso dormía con ella. Era mi mejor amiga, la que me hacía olvidar todo aunque fuese un momento.
      Para mi madre fue el año más duro.  A la muerte de mi padre, se unía el que su hija se estaba perdiendo poco a poco. Vivíamos las dos solas, aunque mi hermano, siguió ahí todos los días (respaldado siempre por su mujer, mi cuñada Ana).
       Mi familia y mis amigos estaban destrozados, “YO TAMBIÉN”.
       Un día recuerdo que era sábado y después de haber pasado once meses de la muerte de mi padre, viendo que la cosa iba a peor, decidió llevarme a un médico que él conocía. Este señor nos dijo que estaba muy fastidiada y tenía que dejar de beber, de lo contrario me quedaba poco, menos de un año nos dijo. Yo ya lo sabía, pero ¡como lo dejaba sino podía…!
        Mi hermano siguió buscando, hasta que ese mismo día encontró un centro en las páginas amarillas y llamó. Según él, le había atendido una chica muy simpática que tenía el mismo problema que yo. Nos citó para tres días después.
        Por fin llegó el día, 23 de Mayo del 2000. Estuve nerviosa todo el día. Me imaginaba aquel lugar lleno de hombres mayores, que habían perdido todo, desaliñados….no sé, lo que siempre hemos imaginado todos, o casi todos, que es un alcohólico. Mi sorpresa fue mayúscula. Nunca podré explicar con palabras lo que yo sentí al entrar allí.
        Mi hermano (que por supuesto me acompañó), llamó al timbre. Abrió la puerta un señor con el aspecto que más o menos había imaginado. Me asusté un poco porque no sabía si todos iban a estar así. Se presentó como Paco y la verdad es que era un señor muy extraño y a la vez agradable. Nos acompañó a una sala grande, pero muy acogedora. Tenía una mesa camilla donde se encontraba sentado antes de nosotros llegar. Empezó a charlar como si nos conociera de toda la vida. Según él era biólogo, toda su vida se había ido al traste por culpa del alcohol y ahora vivía en la calle y con la mochila a cuestas. La verdad es que resultó muy entretenido. De repente entró en la sala un chico joven, guapo, educado…, nos dijo que era Miguel Ángel, psicólogo y técnico de la asociación. Me invitó a pasar a su despacho. La primera pregunta que me hizo fue “¿Por qué has venido a un sitio así? Mi respuesta le sorprendió: “Porque soy alcohólica” le dije, ¿Por qué lo sabes? Insistió el chico, “porque quiero dejar el alcohol y no puedo”  “AYUDAME” y vaya si lo hizo. La cara del chico era sorprendente, según él nadie antes le había dicho tan claro lo que quería en su primera consulta.
       Antes de dar estas respuestas tan claras, ya llevaba muchos años dando tumbos y sabía perfectamente el problema que tenía. Ese día después de tantos años me atreví a decir lo que sinceramente sabía que era: una mujer Alcohólica.
      Seguidamente me vio una doctora, Pilar, la que corroboró lo que el primer médico me dijo. Me encontraba muy tocada. Después de las visitas con los profesionales, me pasaron a una habitación muy pequeña, donde sólo había una mesa camilla y varias sillas. La verdad es que me sentía muy a gusto en esa solitaria salita. Al momento apareció ella, una chica alta, guapa y con muy buen aspecto. Muy sonriente me dijo: “hola soy Paqui, el sábado hable con tu hermano por teléfono y ante todo no tengas para un día.
       Yo la miraba y me decía: ¿Cómo va a tener problemas con el alcohol una chica con tan buen aspecto?, pues sí, era ella. Empezó a hablarme sobre su vida y cada cosa que me contaba era mía. Me reflejé en ella en cada momento. Fue un rato emocionante, por lo menos al no verme como un bicho raro. Ya no era yo la única persona del mundo que hacía esas cosas.
        Cuando creí que mi primera tarde en la asociación había acabado, Miguel Ángel, me acompañó a una sala donde estaban el resto de compañeros. Según él, esto no se solía hacer el primer día de visita, pero a mí me veía muy segura. Había hombres y mujeres de todas las edades. Yo estaba “cagada”. Recuerdo que Paqui, la chica con la que hablé, se sentó a mi lado y no me soltó la mano en todo el rato.
      Pronto empecé a sentirme bien, pero a la vez rara. Todos se conocían y tenían una relación envidiable entre ellos. No paraban de darme buenos consejos y ofrecerme su ayuda. Me di cuenta de que eran una gran familia. Se entendían a las mil maravillas. Entonces pensé: “he venido al sitio adecuado”. Mi hermano estuvo en otra sala con los familiares y sintió lo mismo. Esta vez habíamos acertado.
      Han pasado trece años y medio desde aquel día. Recuerdo a todos y cada uno de los compañeros que han pasado por ahí: enfermos, familiares, técnicos…. Nunca los olvidaré, cada uno de ellos dejó en mí una huella imborrable y de cada uno de ellos he aprendido mucho.
       Ese día cambió mi vida. Dio un giro de 360 grados. Empecé a salir con mis amigos, me divertía sin tener la necesidad de beber y ellos estaban muy orgullosos de su amiga.
       Yo seguía acudiendo a ALJAMA cada martes y cada sábado. Escuchaba a todos mis compañeros y ponía en práctica lo que me decían. Todos y cada uno de ellos me caló hasta lo más profundo. Sus testimonios y sus consejos me hicieron sentir muy bien en aquel lugar. Recuerdo sobre todo los consejos de Pepe, Jesús, Marcelino, Lolo…. Y Antonio. Este último, Antonio, empezó a hacerme sentir incomoda en las terapias. Pronto descubriría el motivo, “me gustaba”. Cada vez que me miraba, sentía un cosquilleo en el estómago como no había sentido nunca. Definitivamente ESTABA ENAMORADA.
        Tres años después, el 15 de Agosto de 2003, aquel chico moreno, guapo, agradable y del que todos los días aprendía algo, se convirtió en mi marido. Fue uno de los días más bonitos de mi vida, para mí y para todos los que me querían, parecía un sueño.
        He tenido muchas ayudas dentro y fuera de ALJAMA, pero como podéis imaginar, él ha sido un pilar muy importante en mi rehabilitación. Siempre está ahí y quien mejor para entenderme, que una persona con el mismo problema que yo. Juntos hemos superado muchos momentos amargos, pero siempre sin alcohol. Aunque no penséis que todo ha sido malo. Con él he vivido los momentos más felices de mi vida y espero seguir haciéndolo.
        Fruto de esa relación nacieron María y José Antonio, dos preciosos retoños que son nuestra vida. ¿Quién me iba a decir que me ocurriría todo esto? Pues si todo puede cambiar si uno quiere. Yo lo hice y como me alegro.
        Como veis, la historia de mi vida bien podía ser un cuento de hadas, para mí así lo es.
       Pero mi cuento no acaba aquí, no tiene FIN, sigue cada día y cada semana con las personas de las que tanto he aprendido y sigo aprendido, a las que se unen mis amigos y mi familia.
       Pienso que el secreto de todos estos años sin beber está en la constancia, en la sinceridad, humildad y sobre todo en haber dado el paso de reconocer que soy alcohólica y que no quiero beber nunca más.
       Cuando me preguntan, ¿Qué es para ti ALJAMA?, siempre digo lo mismo” TODO”. Cuando llegué estaba perdida y ellos me enseñaron a vivir. No tenía nada (y no me refiero a lo material), no tenía vida. Ahora, aunque no lo parezca, lo tengo todo. Soy PERSONA, que es lo más importante y que yo había dejado de ser, para convertirme en una piltrafa. Una persona capaz de enfrentarse a todo sin alcohol. Eso me lo ha dado ALJAMA, a esta asociación le debo mi vida.
        No quiero terminar sin recordar y dar las gracias a cada una de las personas que han sido claves en mi rehabilitación:
        -En primer lugar a la familia de mi marido, a los que considero mi familia y que siempre he tenido ahí cuando los he necesitado, a mis amigos, (de los que siempre he presumido y de los que seguiré haciéndolo mientras viva, de ser los mejores amigos del mundo),a mis primas (incluso a las que se encuentran lejos), a mi MADRE ( que ha sufrido mucho con mi enfermedad), a mi cuñada ( siempre apoyando a mi hermano) y especialmente quiero dar las gracias a este último, sin mi hermano nunca hubiese dejado el alcohol, gracias HERMANO.  También quiero dar un fuerte beso a mis sobrinos: Lolo y Elena. Eran pequeños cuando yo bebía, pero sobre todo él, se daba cuenta de todo. Os quiero mucho a los dos.
         -A los técnicos que han pasado por ALJAMA: Luis Enrique (persona encantadora y que me ayudó muchísimo), Miguel Ángel (gran técnico, gran persona y gran amigo. Para mí, como su nombre indica, un ángel), a Antonio España (nunca he conocido a una persona tan trabajadora y profesional como él) y por supuesto a los chicos de prácticas, en concreto: Rocío, Borja y Begoña. A nuestras dos técnicos de ahora mismo, Victoria y Cristina (jóvenes, guapas, trabajadoras, profesionales….) gracias, sois muy especiales para mí.
        -A todos mis compañeros, a los que lleváis más tiempo deciros que lo nuestro es una gran amistad y a los que lleváis menos, deciros que sigo viniendo por vosotros, escucharos me ayuda mucho. Me enseñáis algo nuevo cada día.
       -A mi marido y a mis hijos, los tres son lo más importante en mi vida.
       -Por último, quiero enviar un beso a todos los compañeros que estaban cuando yo llegué y que por un motivo u otro ya no están con nosotros. Especialmente a aquellos que desde el cielo nos siguen ayudando a seguir adelante: Paqui, Mari, Jesús y Marcelino. Y como no a mi padre que seguro está con ellos. Os echo muchísimo de menos y espero que me sigáis dando fuerzas y ayudando cada día.
      Gracias ALJAMA Y gracias a todos los que habéis perdido un ratito de vuestro tiempo para escuchar a una servidora.
      Sólo espero que mi historia sirva para ayudar a quien lo necesite y sobre todo que sirva para enviar un mensaje a todas aquellas personas que crean tener un problema con el alcohol. Deciros tanto a vosotr@s como a vuestros familiares que no perdáis la esperanza, si yo salí de este pozo, cualquiera puede hacerlo. No os podéis imaginar lo que se siente al salir de ese mundo y empezar una vida nueva, del alcohol se sale y en lo que yo pueda ayudaros aquí estoy. Un beso muy fuerte para tod@s.
       De este día ha pasado algo más de un año y medio. Aunque hay muchas cosas que han cambiado, entre ellas mi marcha de la asociación, pero a la que sigo y seguiré llevando en el corazón. Otro cambio ha sido que he encontrado trabajo, posiblemente no sea el mejor trabajo del mundo, pero un trabajo conseguido sin alcohol y esto me hace muy feliz. En lo demás pocos cambios, mi familia, mis amigos…..todos seguimos igual de bien. Tenemos nuestros problemas como cualquiera, antes mi vida era un problema.
       Por último me quiero referir a todas y cada una de las personas que poco a poco han ido conociendo mi historia. Mamas y papas del colegio de mis hijos, vecinos del pueblo, compañeros de trabajo…..Quería darles las gracias por cómo me han tratado y me siguen tratando, como a uno más de ellos, no haciéndome sentir diferente, entendiendo mi problema como algo que le puede pasar a cualquiera y en ocasiones haciéndome sentir muy especial. Quizá también sea porque yo cuento mi historia con mucha naturalidad y así lo seguiré haciendo.
GRACIAS DE TODO CORAZON, vuestra amiga PURI.


viernes, 15 de mayo de 2015

USO DE LAS TIC ENTRE LOS JÓVENES ESPAÑOLES Y ANDALUCES

La relación que los jóvenes mantienen con las TIC en general y las redes sociales en particular es sumamente diferente del acercamiento que a estas herramientas realizamos los adultos.
Hoy día, a las nuevas generaciones se las conoce por el sobrenombre de “nativos digitales”, de tal manera que estas tecnologías de la información y la comunicación están tan presentes en su mundo y su realidad que no conciben la vida sin ellas. No es difícil encontrar chavales de 14 a 24 años, incluso mayores, que experimentan auténticos ataques de ansiedad cuando su móvil se queda sin batería o Internet no funciona. Mucho me temo que en un futuro no muy lejano el tratamiento a las adicciones sin sustancia se va a incrementar de forma muy significativa.
Ahora bien, tal y como establecen dos importantes estudios publicados recientemente en nuestro país: “Jóvenes y Género” del Centro Reina Sofía sobre adolescencia y juventud y otro, centrado en nuestra Comunidad Autónoma y desarrollado desde las Universidades de Sevilla y Huelva “Diferencias de género  en los estilos de vida de los adolescentes”, alertan de que las formas de aproximación a las redes sociales entre chicas y chicos es radicalmente diferente, apuntando a diferencias asociadas al género.
En general, las mujeres tenemos cierta tendencia a hablar con nuestras amistades (en general otras mujeres) sobre nuestros pensamientos, deseos e intimidades de forma más directa que los hombres (y esto desde mi punto de vista se debe tanto a razones educativas y culturales como de organización neurológica del cerebro). Pues bien, esta realidad se traslada de forma habitual al mundo virtual, de tal manera que según estos estudios, las chicas suelen introducir en sus perfiles sociales mucha más información de carácter personal y emocional, que los chicos de su edad, con el consiguiente peligro que ello entraña. A este respecto se señala en el estudio llevado a cabo por el centro Reina Sofía que “Las chicas, en principio, parecen menos  sensibilizadas hacia estos peligros, porque “en comparación con los chicos, ellas describen en sus perfiles situaciones más personales e íntimas; exponen con mayor frecuencia fotografías, autofotos y fotos sensuales, y utilizan más frecuentemente las redes sociales como espacio de relación con sus amistades.

Al tiempo que se exponen personalmente más que los chicos, también reciben más solicitudes de amistad; más propuestas de desconocidos y proposiciones sexuales; conocen competiciones donde son puntuadas por su físico.

Las chicas viven en las redes sociales un riesgo a ser acosadas y una vulnerabilidad mayor que los chicos” (Observatorio Vasco de la Juventud, 2010).

Este último Informe señala que las chicas remiten numerosos casos de acoso en la Red, traspasando a lo virtual lo que en buena medida ocurre en lo off line, pero que lo asumen como casi “normal”; “chicos y chicas saben y reconocen que se trata de algo que ocurre en las redes sociales, como si fuera concomitante, inevitable, algo que ‘toca’ por ser chica, o mujer.”

Como vemos una situación preocupante, ya que es difícil que una persona adopte medidas preventivas ante un tema cuando no ve peligro por ningún lado,  peligro, que indudablemente existe, a tenor de los casos de pederastia que diariamente se denuncian y se descubren circulando por las redes. En este sentido, imagina el caso de una chica “mona”, que cuelga su foto en bikini en Internet y que además escribe en su estado “que se encuentra triste y deprimida…”

 Por otro lado y según el mismo estudio los chicos parecen presentar cierta “inmunidad” ante estas cuestiones, así se señala que Los chicos, por otro lado, parecen menos sensibilizados hacia las redes sociales, pues tienen una relación más instrumental con las redes sociales; para ellos éstas sirven para “ligar”, entretenerse y divertirse, es decir, lo asocian a un lugar más de ocio y menos de expresión.

Además “apenas hablan de sentimientos o situaciones íntimas, expresan no haber vivido riesgos, y muestran no sufrir en exceso por los comentarios que se hacen en las redes” (Observatorio Vasco de la Juventud, 2010). Los jóvenes admiten que tienen necesidad de “mostrarse” en la Red, pero no reconocen que eso signifique exhibir o violentar su intimidad.

Con lo cual podemos concluir que el deseo de comunicarse es mucho más fuerte que el de guardarse, y que al mostrarse no se está necesariamente desnudando la intimidad, sino produciendo una actuación con el objetivo de estar visible en los espacios significativos donde transcurre la sociabilidad (Winocur, 2009). “
En definitiva, cuestiones para la reflexión y la acción que deben de venir conjuntamente desde la familia, la escuela y la comunidad para ayudar, de modo muy especial, a nuestras chicas a mantener unas relaciones saludables con estas nuevas herramientas, que querámoslo o no son un instrumento esencial en sus relaciones sociales, y en este sentido no podemos  olvidar la gran importancia que los amigos y las relaciones sociales tiene para el y la adolescente.
Mª Julia Parras Cañada
Lda. en Pedagogía
Coordinadora de "Ciudades ante las drogas"


martes, 31 de marzo de 2015

LA ADICCIÓN A LAS COMPRAS


¿Qué son las adicciones sin sustancia?
El Juego patológico, adicción al trabajo, compras compulsivas o adicción a Internet, son algunas de las llamadas adicciones sin sustancias también conocidas como psicológicas o comportamentales.
Las adicciones sin sustancia presentan similar perfil clínico y enfoque terapéutico que  las adicciones con sustancias, ya que en ambas existe tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia.
Una de cada cuatro personas sufre estos trastornos de la conducta. Según los estudios epidemiológicos la prevalencia se sitúa entre el 10-15% de la población general.
Sin embargo, estas nuevas adicciones pasan más inadvertidas y son más aceptadas socialmente, ya que no se mueven en un mundo marginal como las drogas, sino que son procesos de uso habitual e incluso necesario en muchos niveles laborales. Además, son más aceptadas socialmente porque, en el caso de las nuevas tecnologías, es una cuestión solo de tiempo dedicado: la mayor parte de la gente usa Internet o móviles, el adicto solo lo usa mucho más tiempo”.
Generalmente transcurren varios años desde que aparecen los primeros síntomas hasta que se realiza el diagnóstico porque el paciente no suele tener conciencia de enfermedad y los familiares pueden tardar en darse cuenta de la situación.

¿Puede desarrollarse adicción a comprar?
La adicción a las compras es un impulso incontrolable para adquirir objetos inútiles o superfluos que conlleva un gasto excesivo, por encima de las posibilidades económicas de la persona.  De hecho, los derroches de dinero facilitan conductas de morosidad que están asociadas a este tipo de problema. La gratificación deriva, más que de la utilidad de los productos, del propio proceso de comprar.

A grandes rasgos, las características que definen a un adicto a las compras:

  • Cuando entran en un centro comercial suelen experimentar una subida de adrenalina que les hace perder el control.
  •  Adquieren artículos que no necesitan.
  •  Gastan más de lo previsto.
  •  Después de comprar, tienen sentimientos de culpa o vergüenza.
  • Viven las compras con un alto nivel de estrés y no son capaces de disfrutarlas.
Las consecuencias de la adicción a la compra suelen ser muy negativas: deudas, problemas con la justicia (estafas, hurtos, etc.),  deterioro de las relaciones interpersonales, divorcio e intentos de suicidio.
De hecho, la depresión puede facilitar esta adicción, pero también puede ser una consecuencia de la misma.




¿Cómo reconocer a un adicto a las compras?
destacar varios puntos:
1.      El consumo abusivo debe mantenerse en el tiempo para considerarse adicción. Se trata de un problema que se sufre durante todo el año, y no en épocas de liquidaciones como dicen algunos, en esa época sólo se exacerban los síntomas, pero el adicto se caracteriza, por la repetición insistente del deseo de gastar.
2.      La segunda característica es que tiene consecuencias negativas para quien la practica, y aún así la mantiene.
Según los datos que se manejan, el porcentaje de adictos a las compras que llegan a esta situación patológica y de pérdida de control es del 3% aproximadamente.





¿Esta adicción se da igual entre hombres y mujeres?
A pesar de la idea de que son las mujeres las mayores adictas a las compras, en realidad la diferencia está sólo en el tipo de productos que adquieren unas y otros. Las mujeres se decantan más por las joyas, la lencería o los cosméticos; mientras que los adictos varones compran móviles, informática, tecnología...
Ahora bien, como todos los adictos, también los que lo son a las compras se pueden recuperar de su problema, aunque el primer paso que deben dar es reconocer que tienen un trastorno.
Para tranquilizar al personal, si usted "es feliz con lo que compra, usa los artículos que ha adquirido y se gasta dentro de sus posibilidades", tal vez no sea más que un poco consumista, pero dentro de los parámetros normales
                 



                                                                                   Mª Julia Parras Cañada
                                                                                  Coordinadora de CAD
                                                                          Ayuntamiento de Torredelcampo





viernes, 20 de marzo de 2015

MUJERES TORRECAMPEÑAS Y CONSUMO DE DROGAS



¿Está afectando a las mujeres  Torrecampeñas la actual crisis económica en su consumo de drogas?

La respuesta a esta pregunta es bastante difícil de precisar. Los últimos informes oficiales emitidos  por  expertos del Observatorio Europeo de Drogas, señalan que en la Unión Europea, la crisis económica está produciendo un aumento en el uso de drogas legales e ilegales, al tiempo que se está incrementando  la producción, cultivo y tráfico de drogas, asociados a motivos económicos; es decir, se observa que además de aumentar el número de consumidores, también hay más personas que se están dedicando a este lucrativo negocio como medio de vida.

En la última 'Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y otras Drogas 2011/2012', elaborada por el Ministerio de Sanidad, se señala que “coincidiendo con la crisis, el consumo de tranquilizantes y somníferos ha aumentado”.

Si seguimos avanzando, ya  en nuestra Comunidad Autónoma, las estadísticas parecen corroborar estos datos, de hecho, en la última encuesta poblacional sobre consumo de drogas, publicada desde la Junta de Andalucía a través de su Consejería de Salud y Bienestar Social,
‘La Población Andaluza ante las Drogas XII, apunta a un aumento generalizado de los diversos consumos,  respecto al anterior informe de 2009.

Hay que señalar que en ninguno de estos estudios se hace referencia explícita a la relación mujer - consumo de drogas - crisis económica, que son las variables que pretendo analizar, para determinar si las mujeres se están viendo más afectadas que los hombres en esta penosa relación.

Llegados a este punto, nos encontramos que a nivel provincial no existen estudios oficiales que puedan ofrecernos datos de consumo de drogas. En Torredelcampo, desde “Ciudades ante las drogas”,tenemos elaborado un estudio longitudinal (a largo plazo) que abarca desde 1999 hasta 2011, algo de lo que no dispone ningún otro pueblo de la provincia de Jaén y me atrevería a decir que tampoco en el resto de Andalucía. Ahora bien, al referirse este estudio únicamente al alumnado de 3º de ESO, sus datos no pueden ser extrapolados al resto de la población, motivo por el cual he solicitado al Centro provincial de Drogodependencias de Jaén (CPD), datos referidos a las personas que han iniciado tratamiento por drogas en dicho centro desde el inicio de la crisis (2008) hasta finales de 2013, ya que los ingresos a tratamiento son también un indicador significativo para analizar la evolución del consumo de drogas en una población.

Pues bien,  según datos del Centro Provincial de Drogodependencias de Jaén, desde 2008 hasta 2013 se ha producido un incremento espectacular en el número de personas de la provincia atendidas en el centro, pasando de 264 casos en 2008 a 593 en 2013; en el caso de las mujeres se ha pasado de 48 casos en 2008 a 76 en 2013, lo cual confirma la tendencia ya señalada por los estudios europeos, nacionales y autonómicos de que la crisis está provocando un incremento en el consumo de drogas en la provincia de Jaén, que afecta tanto a hombres como a mujeres, pero no de forma especial a las mujeres.


¿Y qué ocurre en Torredelcampo?   
         
             

 Según datos del CPD en 2008 se produjeron 8 inicios de tratamiento,  que pasaron a 35 en 2013. Sin embargo, en el caso de las mujeres este incremento no ha sido nada significativo ya que estamos en el mismo número de casos en 2008 (3) que en 2013 (ver gráfica).


NÚMERO DE MUJERES ATENDIDAS EN EL CPD
( 2008-2013)
AÑO
2008

2009
2010
2011
2012
2013
*Total mujeres atendidas
48
43
42
44
62
76
Mujeres de Torredelcampo
3

2
2
4
0
3
* Sólo se recogen los casos atendidos en el CPD de Jaén, no son por tanto todas las demandas producidas a nivel provincial ya que nos faltarían los datos de los centros comarcales.

Vemos como en el total de mujeres atendidas, tras una bajada en el número de casos en 2009 y 2010, a partir de ese año se produce un incremento paulatino y significativo en el número de demandas de tratamiento, que no se da en Torredelcampo.

Tengo que señalar que la principal droga que está ocasionando demanda de tratamiento en el CPD por parte de las mujeres torrecampeñas es el alcohol, mientras que en el caso de los varones hay una presencia más variada de sustancias.






 Quisiera destacar un dato que me ha llamado mucho la atención y es el espectacular incremento de inicios de tratamiento en varones en los 3 últimos años y que ha multiplicado por 4 los casos registrados en 2008. El motivo es una medida legal puesta en marcha consistente en la retirada de la multa impuesta a pequeños traficantes a cambio de iniciar un tratamiento en el CPD. La principal droga ilegal que circula en Torredelcampo es el Cannabis, y justamente el incremento de inicio de traamiento se ha producido en esta sustancia, de la que no existía ninguna demanda de tratamiento en 2008.

Estos datos nos llevan a las siguientes conclusiones:

Ø     Los varones torrecampeños superan a las mujeres en porcentaje de consumo de drogas.
Ø     La droga que está ocasionando mayor número de problemas en las mujeres torrecampeñas es el alcohol.
Ø     La crisis (con los datos de que disponemos en la actualidad) no parece que esté afectando más a las mujeres que a los hombres, en cuanto al consumo de drogas.
Ø     En el caso de las mujeres torrecampeñas, los casos de inicios de tratamiento están estabilizados.
Ø     Incremento espectacular en la demanda a tratamiento en varones en el CPD  por consumo de cannabis,  que está asociado a la nueva medida legal para evadir el pago de multa impuesta por tráfico de drogas al ser detenido por la Guardia Civil.
Ø     También parece que la crisis económica está aumentando el número de varones que se dedican al “trapicheo” con cannabis, a tenor del incremento de demandas de tratamiento en el CPD asociadas a sanciones administrativas, y ello es así porque la crisis económica está agudizando el consumo de drogas más baratas como el cannabis.


 

Para finalizar señalar varias ideas con relación al consumo de drogas entre las mujeres que nos permiten comprender el significado de los consumos en clave de género:
Ø     Las mujeres que consumen drogas reciben un mayor reproche social y estigmatización que los hombres, lo que explica que muchas mujeres y sus familias oculten su adicción dentro de sus casas, no acudiendo a tratamiento.
Ø     Las mujeres con problemas de adicción perciben, en mayor medida que los hombres, que han fracasado a nivel personal y sobre todo familiar, con los problemas de autoestima, culpabilidad y depresión que ello conlleva, dificultando así  su recuperación.
Ø     El apoyo familiar a las mujeres adictas es infinitamente menor que en el caso de los varones. Cuando un hombre desarrolla una adicción, casi siempre suele haber una  mujer apoyándolo (madre, esposa, hija), en el caso de la mujer adicta, la tendencia familiar es a ocultar el problema y culpabilizar a la mujer “por no saber atender su Casa”.

En definitiva, aunque los consumos de drogas son menos frecuentes entre las mujeres, éstas son más vulnerables a sus efectos, tienen más dificultades para iniciar un tratamiento y mantenerlo, además de  presentar una evolución menos positiva que los hombres en su recuperación.               




 Mª Julia Parras Cañada
  Coordinadora de “Ciudades ante las drogas”
         Ayuntamiento de Torredelcampo

 *Este artículo se publicó en la revista "Hierbabuena" en marzo de 2014






miércoles, 11 de marzo de 2015

PASOS PARA DEJAR DE FUMAR

Resultado de imagen de RELAJACIÓN1ª SEMANA: Empezar a dejarlo


RECOMENDACIONES:
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Intenta conocer cuál es tú hábito con relación al tabaco: Realiza un cuadrante que contenga los días de la semana y donde apuntes diariamente el número de cigarrillos que fumas.
  • Ve reduciendo: Empieza por los cigarros más fáciles, aquellos que encendemos sin darnos cuenta
  • Fija una fecha para dejar el tabaco: que muy bien puede ser el 31 de mayo próximo
  • No fumes en casa: para evitar efectos negativos sobre tus hijos/as
  • No vayas a sitios donde se fume: como bares o salones de fiestas, al menos los primeros días
  • Habla con personas que han dejado de fumar: ya que te aportarán ideas de cómo dejar de fumar y además te animarán
  • Centra la atención en el malestar físico que sientes cuando fumas: picor de garganta, tos etc...
  • Informa a tus amigos y parientes de tus intenciones para que te animen y en todo caso no te ofrezcan tabaco
  • Si ves que te cuesta controlar el mono por la nicotina, pide ayuda a tu médicopara que te recete algún sustituto de la nicotina.

TAREAS SEMANALES

Anota las razones que tienes para dejar de fumar y coloca el documento en un lugar visible
  1. Calcula el número máximo de cigarrillos que puedes fumar a la semana y distribuye esta cantidad a lo largo de los diferentes días de la semana
  2. Anota tu consumo diario en la tabla, dicha tabla debe contener todos los días de la semana, en cada día hay que anotar el número de cigarrillo que estás fumando, la hora y el placer que te produce. Es muy conveniente que mantengas la tabla dentro del paquete de tabaco y anotes cada cigarrillo inmediatamente después de encenderlo
  3. Mete el dinero que vayas ahorrando al reducir el consumo de tabaco en una hucha, cuando pasen unos meses te darás cuenta del dinero que te has ahorrado y te darás más de una alegría.


2ª SEMANA: Continuar con la reducción

RECOMENDACIONES:


Elabora una lista de alternativas al tabaco: como masticar chicles, beber zumos, realizar ejercicios de relajación, hacer trabajos manuales, pasear, hacer deporte, escuchar música etc...
  • Reduce el número de cigarrillos diarios: 50 diarios...a 35; 40...28; 35...25; 30...20; 25...18; 20...15; 15...10: 12...8: 10...6; 8...5; 6...4; 4...2
  • No fumes hasta una hora después de levantarte: puedes realizar ejercicio, andar, darte una ducha, tomar un vaso de leche o zumo...
  • No fumes hasta 30 minutos después de comer o cenar
  • Tampoco debes fumar viendo la tv, en la cama, conduciendo, tomando café, cerveza o una copa y desde luego en compañía de niños/as
  • Cambia de marca de cigarrillos: si fumas negro pasa a rubio y al revés, procura que sea de una marca que no te guste y además bajo en nicotina.
  • Compra las cajetillas de una en una y sólo cuando se te haya acabado por completo
  • Fuma sólo en horas pares o impares
  • Fuma sólo la primera mitad del cigarrillo
  • Coloca el tabaco en lugares de difícil acceso
  • Fuma con la otra mano
  • Elige ambientes donde no se fume

TAREAS SEMANALES

Escribe tu propio listado de alternativas al tabaco
Ø       Calcula el número máximo de cigarrillos que puedes fumar durante cada día de esta semana
Ø       Cumple las recomendaciones anteriores
Ø       Continúa registrando tu consumo diario en la tabla
Ø       Mete en una hucha el dinero que te estás ahorrando al fumar menos cigarrillos.



3ª SEMANA: Semana de abandono

RECOMENDACIONES:

Prepárate para el día en que dejes de fumar:
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  • Elimina la noche de antes los utensilios y objetos que te recuerden al tabaco
  • Organiza el día, piensa en las actividades que vas a realizar
  • Anota en un calendario la fecha del día elegido para dejar de fumar, y todos los siguientes que te mantengas abstinente.
El día elegido para dejar de fumar:
  • Al levantarte realiza un poco de ejercicio para relajarte, también te puedes dar un paseo
  • Seguidamente dúchate con agua tibia
  • En el desayuno toma frutas o zumos de fruta y alimentos ricos en vitamina C
  • Cuando te ofrezcan el primer cigarrillo contesta directamente NO
  • Procura descansar lo suficiente
Para mantenerte sin fumar:

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  • Realiza respiraciones profundas y relajantes
  • No trates de razonar contra el deseo de fumar
  • Bebe infusiones y abundantes líquidos
  • Evita las bebidas excitantes, sobre todo de noche si te cuesta dormir
  • Felicítate por los logros obtenidos
  • Si sientes mucha ansiedad consulta con tu médico de cabecera para que te recete algún medicamente sustitutivo de la nicotina.

SI FINALMENTE LO CONSIGUES FELICIDADES